16 de julio de 2012

LOS PREJUICIOS Y LA RIGIDEZ


La rigidez es la base del prejuicio, que quiere decir prejuzgar. El prejuicio se basa no tanto en lo que uno odia o le desagrada, ya sean ideas, actividades o gente, sino en el hecho de que es más fácil y más seguro quedarse con lo conocido. Esto es con gente que es como tú. Pareciera que tus prejuicios trabajaran a tu favor. Te mantienen alejado de gente, cosas e ideas desconocidas, y además potencialmente perturbadoras. En realidad trabajan en contra tuya al evitar que explores lo desconocido. Los prejuicios son válvulas de seguridad que sirven para evitar las regiones oscuras o dudosas y para anular el crecimiento.
Las personas rígidas nunca crecen, porque tienden a volver a hacer las cosas de la misma manera que las han hecho siempre.
Si no confías en nadie que no te sea completamente familiar es porque no tienes confianza en ti mismo cuando andas en terreno desconocido.

“Solo aceptando el cambio, podrás crecer”



23 de junio de 2012

COMO ANULAR A UNA PERSONA


El peor daño que se le puede hacer a una persona  es darle todo. Quien quiera anular a otro solo tiene que evitarle el esfuerzo, impedirle que trabaje, que proponga, que se enfrente a los problemas o posibilidades de cada día, que tenga que resolver dificultades. De esta manera, se le evita usar todas las potencialidades que tiene, sacar recursos que desconoce y desplegar su creatividad. Convirtiéndose en una persona perezosa, inerte; que pudre su contenido como un estanque de agua.

Quien ha recibido todo, se transforma en un indigente, porque solo asume la posición de víctima que solo se queja. Cree que los demás tienen la obligación de darle todo en las manos y considera una desgracia desarrollar un trabajo digno.
ES muy difícil que quien a recibido todo regalado, algún día quiera convertirse en alguien útil para sí mismo. Le parece que todos a su alrededor son responsables de hacerle vivir bien y cuando esa “ayuda” no llega, culpa a  los demás de su “desgracia” (no por anularlo como persona, sino por no volverle a dar).

“El trabajo y la responsabilidad, dignifican a la persona”.


21 de junio de 2012

LA AUTOCRITICA.


La falta de autocrítica, trae como consecuencia dos efectos erráticos perjudiciales en la vida de la persona. Estos son: la sobrestimación y la subestimación personal.
La sobrestimación del propio valor muestra a las personas que la padecen bajo una  luz muy poco simpáticas.  Este tipo de personas solo piensan en sí mismas y, lo que es aún peor, que únicamente hablan de sí mismas. Comienzan cada frase por un “yo…”, cada gesto es exagerado y orgulloso. Notándose dicho comportamiento muy alejado de los auténticos conocimientos y valores; ya que las auténticas cualidades no suelen ir acompañadas de jactancia o fanfarronería.
La causa radica en la mayoría de los casos, en una inseguridad interior que se intenta camuflar por medio de una seguridad ficticia.
La subestimación o menosprecio de las propias cualidades suele provenir de un aislamiento mal sano, del temperamento melancólico de los individuos que encuentran mal todo lo que se refiere a ellos mismos.
Frecuentemente la causa de la propia subestimación tiene su raíz  en experiencias infantiles. El menosprecio de uno mismo suele abarcar la personalidad toda y suele exteriorizarse por pensamientos negativos.
Está fuera de toda duda el que los sentimientos depresivos y de inferioridad finalmente, no conducen solo al decaimiento moral, sino que, igualmente, pueden conducir a incurables males físicos.
El sentimiento de descontento de uno mismo se trueca en un estado duradero de cansancio hacia su propio ser. En principio se trata en un no querer del cuerpo que, fácilmente, se convierte más tarde en no poder.
Cabe subrayar también que tales dolencias se disuelven en nada cuando se logra suprimir las ideas negras que las han producido, poniendo en su lugar, un fundado conocimiento de la propia personalidad y confianza en sí mismo.




7 de abril de 2012

PROFESION


Es frecuente escuchar ”mi profesión no me dio dinero” y la elegí porque “era la carrera más rentable del momento”. Pienso al respecto, que la profesión que  elegimos  no es la encargada de cambiar nuestro destino, sino que depende de la persona que sepa “sacarle brillo a su profesión”.
No hay profesión sin dificultades, a veces casi insuperables, cuyo vencimiento requiere decisión en el joven que anhela éxito, porque para decidirse es necesario antes concentrarse; y el que vacila, lejos de centrar sus energías, las dispersa y no puede perseverar en la acción de modo que lo lleve al éxito.
Los ilusos ven solo el aspecto liso y llano de una profesión y la visualizan de fácil ejercicio; pero al poco tiempo aparecen las espinas, las que desvanecen todo su entusiasmo y le quitan la ilusión de haberse creído  apto para ejercerla. Entonces abraza otra, tan solo porque “un amigo le dijo”, y así va tropezando en el camino de su vida, juguete de las emociones del momento, sin recurrir al buen juicio.
Estas personas jamás obran en base a principios. Hoy están en un sitio mañana en otro, probando diez oficios distintos y desperdiciando la habilidad adquirida al vencer las dificultades del último en que se emplearon.

“Solo tú eres el dueño de tu destino”.


AUDACIA


Defino la audacia, como el coraje que sacamos de nuestro interior, para levantarnos y actuar con mayor  resolución después de habernos caído en un primer intento por lograr la meta deseada.
Es el valor que nos mantiene firmes en nuestra dignidad, siendo leales a nuestros principios. Llevando de esta manera la frente siempre en alto;  mientras otros se rebajan en la adulación para recibir elogios y lograr poderío.
Aprendamos a decir NO, cuando los demás digan SI, porque si no nos atrevemos a decir lo que pensamos, terminaremos por no atrevemos a pensar lo que deseamos.
Solo luchando firmemente contra las dificultades, resistiendo con valor la adversidad y hasta nadando contra la corriente. Lograremos salir a flote.
“Las cometas vuelan contra el viento y no a favor del viento”.


2 de abril de 2012

DURA REALIDAD


Conversaba con un joven Universitario y me comentaba que aproximadamente la mitad de sus compañeros de clase, vienen de padres separados.
Problema que lleva a los jóvenes a  rebelarse con sus padres y a salir a las calles en busca de un “edificio” al cual aferrarse.  Lamentablemente se encuentran muchas veces con la persona menos indicada con la que terminan “enganchándose” al compartir sus traumas.
En otros casos son los propios padres los que pareciera que quisieran deshacerse de las hijas, poniéndolas en ” bandeja” a los jóvenes que se les acercan, pensando erróneamente que es un “buen partido” por la carrera que estudian, sin ponerse a pensar que están llevándolos al fracaso, ya que todavía no están preparados para asumir responsabilidades.
Lo que me lleva a preguntar ¿Qué está sucediendo?, es que las reglas de ética y moral ¿están cambiando? , Ó sentimos  que no tenemos la capacidad para poder sacar adelante a nuestros hijos.
“Velemos por la salud mental de nuestros hijos”.