25 de julio de 2012

AJUSTA TUS ACTOS


Mujer: cuando te encuentres sola, sumida en el silencio de las horas vacías, medita en las grandes verdades de la vida que son brújula de tu destino. Cuida tu honor, no murmures, no envidies, no seas susceptible a la ambición ni a la vanidad.
Piensa que en todas las cosas de la vida hay una fuerza potente: el bien, que nunca podrá ser opacado por el mal.
No hagas confidencias. Confiarse es entregar las armas… y tú ignoras quién pueda declararte guerra.
No traiciones. Existen mujeres traicioneras, desleales, capaces de llegar a tal por un vestido, por una joya… hasta por cosas triviales y tontas. No engroses la caravana de las mujeres que se han arrepentido de haber sido infieles con quienes sólo merecían amor.
Aprende a estar sola, a ser fuerte, a ser leal, a ser tu propio juez. Jamás hagas nada que pueda ser luego motivo de arrepentimiento, que no puedas contarlo sin enrojecer. Vive con la conciencia limpia, abierta sus puertas de par en par.

 

16 de julio de 2012

EL TEMOR AL FRACASO


El fracaso puede ser productivo. Puede servir de incentivo al trabajo y a la exploración. Y puede incluso tildársele de éxito si muestra el camino que lleva a nuevos descubrimientos.
Sin fracasos no podemos aprender nada, y sin embargo hemos aprendido a considerar el éxito como un tesoro y como la única meta posible.

Tenemos la tendencia a esquivar todas las experiencias que puedan acabar en fracasos. El miedo al fracaso es parte importante del miedo a lo desconocido. Todo lo que no dé la impresión de que será un éxito inmediato debe ser evitado. Y el tenerle miedo al fracaso significa temer tanto a lo desconocido como a la desaprobación que te puede acarrear el no hacerlo lo mejor posible. 

 

LOS PREJUICIOS Y LA RIGIDEZ


La rigidez es la base del prejuicio, que quiere decir prejuzgar. El prejuicio se basa no tanto en lo que uno odia o le desagrada, ya sean ideas, actividades o gente, sino en el hecho de que es más fácil y más seguro quedarse con lo conocido. Esto es con gente que es como tú. Pareciera que tus prejuicios trabajaran a tu favor. Te mantienen alejado de gente, cosas e ideas desconocidas, y además potencialmente perturbadoras. En realidad trabajan en contra tuya al evitar que explores lo desconocido. Los prejuicios son válvulas de seguridad que sirven para evitar las regiones oscuras o dudosas y para anular el crecimiento.
Las personas rígidas nunca crecen, porque tienden a volver a hacer las cosas de la misma manera que las han hecho siempre.
Si no confías en nadie que no te sea completamente familiar es porque no tienes confianza en ti mismo cuando andas en terreno desconocido.

“Solo aceptando el cambio, podrás crecer”



23 de junio de 2012

COMO ANULAR A UNA PERSONA


El peor daño que se le puede hacer a una persona  es darle todo. Quien quiera anular a otro solo tiene que evitarle el esfuerzo, impedirle que trabaje, que proponga, que se enfrente a los problemas o posibilidades de cada día, que tenga que resolver dificultades. De esta manera, se le evita usar todas las potencialidades que tiene, sacar recursos que desconoce y desplegar su creatividad. Convirtiéndose en una persona perezosa, inerte; que pudre su contenido como un estanque de agua.

Quien ha recibido todo, se transforma en un indigente, porque solo asume la posición de víctima que solo se queja. Cree que los demás tienen la obligación de darle todo en las manos y considera una desgracia desarrollar un trabajo digno.
ES muy difícil que quien a recibido todo regalado, algún día quiera convertirse en alguien útil para sí mismo. Le parece que todos a su alrededor son responsables de hacerle vivir bien y cuando esa “ayuda” no llega, culpa a  los demás de su “desgracia” (no por anularlo como persona, sino por no volverle a dar).

“El trabajo y la responsabilidad, dignifican a la persona”.


21 de junio de 2012

LA AUTOCRITICA.


La falta de autocrítica, trae como consecuencia dos efectos erráticos perjudiciales en la vida de la persona. Estos son: la sobrestimación y la subestimación personal.
La sobrestimación del propio valor muestra a las personas que la padecen bajo una  luz muy poco simpáticas.  Este tipo de personas solo piensan en sí mismas y, lo que es aún peor, que únicamente hablan de sí mismas. Comienzan cada frase por un “yo…”, cada gesto es exagerado y orgulloso. Notándose dicho comportamiento muy alejado de los auténticos conocimientos y valores; ya que las auténticas cualidades no suelen ir acompañadas de jactancia o fanfarronería.
La causa radica en la mayoría de los casos, en una inseguridad interior que se intenta camuflar por medio de una seguridad ficticia.
La subestimación o menosprecio de las propias cualidades suele provenir de un aislamiento mal sano, del temperamento melancólico de los individuos que encuentran mal todo lo que se refiere a ellos mismos.
Frecuentemente la causa de la propia subestimación tiene su raíz  en experiencias infantiles. El menosprecio de uno mismo suele abarcar la personalidad toda y suele exteriorizarse por pensamientos negativos.
Está fuera de toda duda el que los sentimientos depresivos y de inferioridad finalmente, no conducen solo al decaimiento moral, sino que, igualmente, pueden conducir a incurables males físicos.
El sentimiento de descontento de uno mismo se trueca en un estado duradero de cansancio hacia su propio ser. En principio se trata en un no querer del cuerpo que, fácilmente, se convierte más tarde en no poder.
Cabe subrayar también que tales dolencias se disuelven en nada cuando se logra suprimir las ideas negras que las han producido, poniendo en su lugar, un fundado conocimiento de la propia personalidad y confianza en sí mismo.