9 de abril de 2013

CARTA A UN COLEGA

Si alguien el día de hoy me preguntase quien soy? Yo respondería; soy un joven médico formado en una excelente Universidad con docentes de primera plana, quienes me inculcaron toda su sapiencia y vocación de servicio por el prójimo. Si alguien me preguntara dónde estoy ?. Le respondería, actualmente me encuentro trabajando por ya casi 3 años en una zona recóndita del País (la Selva Peruana) donde no imaginé poder llegar y en donde nunca pensé que existiría tanta necesidad por la ayuda de un amigo. Y si alguien me preguntase porque sigo aquí? Yo le respondería sin titubear, las materias que nunca seguí en una Universidad o las rotaciones que nunca hice en mi vida pre profesional o profesional, las estoy viviendo aquí… Me encuentro en un lugar donde las normas de Salud creadas, tal vez en una elegante oficina con aire acondicionado o con los medios de comunicación necesaria para mantenerse actualizado no solo en la vida profesional sino personal; no llegan a materializarse. Donde un criterio de estado que te dice que las COMUNIDADES ASILADAS ó POBLACIÓN INDÍGENA ES UNA PRIORIDAD, no se logra observar su cumplimiento. Me encuentro en el Centro de Salud Santa Clotilde en una comunidad que recibe el mismo nombre, ubicada en el río Napo, en el distrito Napo, en la provincia Maynas Periferie, del departamento de Loreto; tenemos bajo nuestra jurisdicción dos distritos: Napo y Torres Causana, y bajo nuestra atenta mirada contamos con 13 puestos de salud y cada una con sus poblaciones asignadas (que suman más de 100); todas ellas indígenas (comunidades nativas)… Día a día vivo en mi consulta sus problemas, no solo físicos sino psicológicos también, quienes por desconocimiento o no entendimiento de las cosas, dejan que muchos sobrepasen sus derechos… Hoy como en muchas noches de guardia tengo un paciente de 3 años en estado crítico, donde muchos colegas dirían hagamos la interconsulta a UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) o hay que hacer su traslado a tal o cual hospital, pero la realidad es otra; las distancias, el desabastecimiento en nuestros Nosocomios y lo agreste de algunos caminos hacen casi imposible su traslado; es aquí el punto donde se puede mirar en el interior de cada uno de nosotros el por que hemos elegido esta carrera, es aquí el punto donde nos decimos en la oscura noche: QUE MÁS PUEDO HACER POR ÉL/ELLA¡…. Amigos sé que es muy difícil el poder aceptar muchas veces estar en zonas alejadas de nuestro País, sé que hemos sido criados con la férrea convicción que ser el mejor sub especialista es un reconocimiento que nadie podrá superar (si es real, necesitamos de esas personas que han estudiado más para ayudar), PERO nunca podremos negar los que trabajamos en la periferie que a veces para un niño o un anciano lo somos todo; somos en quienes depositan su confianza y quienes a tus ojos te dicen en silencio: DOCTOR EN USTED CONFIO, SALVEME… Por eso hago un llamado a su espíritu y vocación de servicio colegas, recordemos que el ser médico no solo es dar una receta desde un escritorio con la calma que todo irá bien y veremos si en su control todo mejoró, MEDICINA es, a mi parecer, SENTARSE TODA UNA MADRUGADA DESVELANDOSE JUNTO CON LA MADRE O EL HIJO ANSIOSO POR VER QUE SU FAMILIAR REACCIONE Y MEJORE, EXPLICANDOLE QUE LA SALUD ES ALGO VITAL PERO AUN MAYOR ES EL DARLE LA PAZ A ESA PERSONA QUE ESTA PERENNE CON LOS PACIENTES , Y DECIRLE SIEMPRE CON UNA SONRISA O UNA PALMADA EN EL HOMBRO, TODO IRÁ BIEN Ó ESTO ESTÁ MAL PERO HAREMOS TODO LO POSIBLE POR QUE MEJORE…. Medicina Rural es algo que todos deberíamos vivir en nuestro crecimiento profesional y personal por que es aquí donde a cabalidad reconoceremos lo que los mas antiguos y los iniciadores de la Medicina pudieron observar y confiar; ESTO ES EL VERDADERO CORAZÓN DE LA MEDICINA…..

Dr. Juan Paulo J.R

19 de octubre de 2012

LA SOLEDAD


Que terrible es sentirnos solas estando acompañadas; sobre todo cuando estamos en la flor de la juventud, cuando pensamos que la vida es “color de rosa”. 
Llena de ilusiones por vivir, proyectos por realizar y metas por cumplir, más de pronto nos encontramos involucradas en una relación  totalmente opuesta con alguien de edad otoñal.
Entonces pregunto: ¿Tenemos derecho a marchitar prematuramente los pétalos de esa rosa que empieza a abrirse a la vida, opacando el brillo de su mirar con las experiencias agridulces que nos tocó vivir, convirtiéndola en una rosa atormentada?
Nadie sabe a costa de qué vamos salvando de los naufragios ese  gran equipaje de ilusiones a los quince y a los veinte años, luego, en cada tempestad. Un día es sólo una maleta; después, un puñado de ilusiones, y tras los días y los años ¿qué nos queda? ¡Una ilusiٕón! que guardamos en algún lugar del corazón… ¿y también esa última y pequeña ilusión nos la arrebatan?.

3 de agosto de 2012

REFLEXIONEMOS ANTES


Antes de la acción, la reflexión, y luego de la reflexión, la decisión. Y miremos de cara al acto que vamos a realizar, y luego démosle vuelta, es decir, preguntémonos: ¿me gustaría que fulano hiciera conmigo lo que yo voy a hacer con él?.
Si la respuesta es afirmativa, con seguridad que la acción, al gustarnos, es aceptable y buena; más por el contrario, si para nosotros no nos agrada, es que la acción es decididamente mala. No la realicemos, pues.

Pero con frecuencia, si la acción está entre el deber y el placer, optamos por el placer. Y el placer, que parece tan dulce, tan grato y tan importante, pasa rápidamente y rápidamente nos pone de cara frente al reproche… La vida está llena de deberes… y tenemos muchos deberes que olvidamos.

TODO SE REPITE


Como nuestra estructura de vida no puede  modificarse, entonces, ella es como fue y seguirá siendo como es. Todo en ella se repite como un circuito cerrado. Empeñarnos a modificarla es absurdo. A ella tenemos que amoldar nuestra alma y plegar nuestros gustos…
¿Para qué echar sobre la vida culpa, escusas y cargos; si todo lo que ocurre la culpa es nuestra?
La vida tiene rieles rígidos y fuertes; nada la desvía, nada la ablanda; de manera que no hay evasiva; debemos colocar nuestra existencia sobre esos rieles si es que queremos no vivir fuera de ellos, fuera de las leyes sociales, golpeándonos contra las imposiciones de la vida, de esa vida a la que debemos fatalmente amoldar la nuestra, ya que ella no se amoldara jamás a nosotros.

AREMOS


“El que no haya arado y preparado su tierra, cuando lleguen las lluvias no tendrá cosecha; pero el que la haya cultivado, cuidado y preparado con amor, la lluvia le dará el fruto de las semillas que ha sembrado”.
Y esto con la tierra arada, con el trabajo que desempeñamos, con la familia, con el amor, con la moral…
Lo que vale decir que moldear el alma propia o el alma de los hijos, es sembrar. Que proceder en todos los deberes con ajuste al deber es también sembrar. Que amar con lealtad y con nobleza, es sembrar…
Y que la lluvia es la vida, en mil formas diferentes es la vida; llamémosla suerte, felicidad, premio. Que es el fruto obtenido de las semillas que fueron sembradas en tierras de honor, de ternura, de amor, de deberes cumplidos…
De tierras o almas incultas, es inútil esperar cosechas, creer que la prosperidad o el triunfo han de llegar. Nada llega para el que no trabaja; nada se afirma en la existencia del que se acoda a un balcón para mirar cómo la actividad del que ara la tierra se advierte allá abajo.
Aremos la tierra, que arar es trabajar lo mismo nivelando caminos, que dictando cátedra, que difundiendo ideas. 

 

25 de julio de 2012

SOBREVIVIENDO AL CANCER


Creo que la etapa más difícil que nos toca vivir a quienes se nos detecta “Cáncer”, es la espera del resultado de la biopsia. Siendo probable en la mayoría de los casos que el momento en el que se nos diagnostica quede grabado por siempre en nuestra memoria.  
Luego de haber aceptado nuestra enfermedad, uno se concentra solo en superar el tratamiento. Si logramos salir airosos, comenzaremos a analizar la experiencia y lo que haremos de aquí en adelante, tratando de que la vida vuelva a ser como antes del cáncer, aunque generalmente es imposible. Porque quedan secuelas y la incertidumbre de en qué momento  se dará el rebrote; del que nadie sabe con certeza si sobrevivirá.
Pero a pesar de haber tenido que luchar duro y aunque parezca contradictorio, uno sale de esa situación, más fuerte emocionalmente y con mayor determinación.
Es aquí cuando aprendemos a vivir el día a día, porque somos conscientes de que no tenemos la vida comprada, valorando cada día vivido que Dios nos regala. 

VIVIENDO EL DIA A DIA


En estos tiempos llenos de estrés, vamos  cargando nuestra pesada mochila, la que contiene todas nuestras penas, alegrías, tristezas, triunfos, derrotas, frustraciones,  traumas, etc.
Tratando de vivirlas todas a la vez como si fuéramos robots, aniquilando nuestras energías y dejando de disfrutar la vida sin detenernos a pensar en el HOY… Ese hoy que puede ser el último de nuestras vidas.
Sacudámonos de las vivencias tristes del pasado, ya que éstas pertenecen al AYER. Haciendo de ellas, parte de nuestra experiencia. Que nos ayuden a hacernos más fuertes… porque al fin y al cabo logramos superarlas.
No tratemos de adelantarnos al futuro, presagiando acontecimientos que tal vez nunca sucederán y que solo están en nuestro pensamiento. Lo que tenga que venir MAÑANA, ya vendrá, porque  todo cae por su propio peso.
“Sana el pasado, vive el presente, sueña el futuro”.

 

EL PERFECCIONISMO


Buscar el perfeccionismo en todo lo que realizamos, puede llevarnos a la inmovilización en nuestras actividades o ser un obstáculo a la mera posibilidad de hacer algo. Si tienes cánones de perfección para ti mismo, nunca tratarás de hacer de hacer nada y no harás mucho porque la perfección no es concepto que se pueda aplicar a los seres humanos.
No dejes que el perfeccionismo te deje a un lado evitando que tomes parte en actividades que te pueden resultar placenteras.
Trata de cambiar “haz lo mejor que puedas” por simplemente “hazlo”.

 

AJUSTA TUS ACTOS


Mujer: cuando te encuentres sola, sumida en el silencio de las horas vacías, medita en las grandes verdades de la vida que son brújula de tu destino. Cuida tu honor, no murmures, no envidies, no seas susceptible a la ambición ni a la vanidad.
Piensa que en todas las cosas de la vida hay una fuerza potente: el bien, que nunca podrá ser opacado por el mal.
No hagas confidencias. Confiarse es entregar las armas… y tú ignoras quién pueda declararte guerra.
No traiciones. Existen mujeres traicioneras, desleales, capaces de llegar a tal por un vestido, por una joya… hasta por cosas triviales y tontas. No engroses la caravana de las mujeres que se han arrepentido de haber sido infieles con quienes sólo merecían amor.
Aprende a estar sola, a ser fuerte, a ser leal, a ser tu propio juez. Jamás hagas nada que pueda ser luego motivo de arrepentimiento, que no puedas contarlo sin enrojecer. Vive con la conciencia limpia, abierta sus puertas de par en par.

 

16 de julio de 2012

EL TEMOR AL FRACASO


El fracaso puede ser productivo. Puede servir de incentivo al trabajo y a la exploración. Y puede incluso tildársele de éxito si muestra el camino que lleva a nuevos descubrimientos.
Sin fracasos no podemos aprender nada, y sin embargo hemos aprendido a considerar el éxito como un tesoro y como la única meta posible.

Tenemos la tendencia a esquivar todas las experiencias que puedan acabar en fracasos. El miedo al fracaso es parte importante del miedo a lo desconocido. Todo lo que no dé la impresión de que será un éxito inmediato debe ser evitado. Y el tenerle miedo al fracaso significa temer tanto a lo desconocido como a la desaprobación que te puede acarrear el no hacerlo lo mejor posible.